Risotto a la Milanesa

  • Receta de Risotto

  • Risotto de Gambas

  • Risotto de Champiñones

  • Risotto de Pollo

  • Risotto Light



  • "Risotto a la Milanesa"

    Receta de Risotto a la Milanesa





    Este risotto a la milanesa es una de las recetas de risotto más tradicionales en la gastronomía italiana, y se distingue fácilmente por el color que le aporta el azafrán. Te mostramos como prepararla paso a paso.



    Ingredientes:

    - Arroz, 400 gramos
    - Dos cebollas pequeñas
    - Ajos, 4 ó 5 dientes
    - Queso parmesano, unos 80 gramos
    - Espárragos, 15 ó 16
    - Mantequilla, una nuez
    - Vino blanco
    - Aceite de oliva
    - Azafrán


    Preparación:

    Esta especialidad de risotto es una de las más reconocibles, ya que el color que le aporta el azafrán hace del mismo un risotto muy especial. Es una receta tradicional milanesa, aunque es conocido en todo el país. A continuación te mostramos su elaboración paso a paso para que animes a prepararlo en casa.

    Comenzamos preparando los ingredientes, para ello pelamos y picamos la cebolla, mejor si lo haces en trozos pequeños. Pela y lamina los dientes de ajo también. Lava los espárragos y córtales la parte dura de abajo.





    En una sartén con un poco de aceite de oliva vamos a poner los ajos cuando esté caliente, una vez que comiencen a dorarse echamos la cebolla con un poco de sal, y dejamos que se vayan pochando hasta que estén tiernas. Cuando las cebollas y los ajos estén listos, agregamos el vino blanco y dejamos reducir.

    Por otro lado vamos a poner un cazo con agua y sal a calentar, y vamos a cocer los espárragos que preparamos anteriormente. Hay que dejarlos unos 5 minutos más o menos. En el momento que el vino haya reducido vamos a agregar el arroz a la sartén, junto a un poco de azafrán, y removemos para que el arroz saltee un par de minutos o tres.

    Por último vamos a agregar parte del agua donde hemos cocido los espárragos a la sartén y dejamos que comience a hervir. Ponemos el arroz a cocer a fuego medio, y a medida que necesite más caldo se lo echamos. No lo echéis nunca todo a la vez, hacedlo poco a poco.



    Una vez que el arroz esté bien tierno lo mezclamos con el queso parmesano rallado y la mantequilla, y removemos para que todo se mezcle bien y se forme esa especie de crema que acompaña al risotto. No tardes mucho tiempo en emplatar y servir, ya que el risotto hay que comerlo mejor recién hecho.